Jan 21

Antes de dar inicio a esta partida, aclarar ciertos puntos fundamentales necesarios a la hora de iniciar cualquier difusión.

1. Creemos que cualquier intento por teorizar sobre la sistematización de la educación, debe partir atacando los modelos educacionales o “él modelo”, que nos rige hoy por hoy, entendiendo estos como el aparataje domesticador en donde se reproduce y resiste al orden judeocristiano- posindustrial y su tan desolador proyecto de futuro.

2. Nuestras limitaciones a la hora de plantear nuestras ideas, yacen en la contradicción práctica de una escasa experiencia como educadores en terreno, pero que sin embargo, nuestro paso por el sistema educacional, nos sirve como referente, marco y testimonio, de nuestro discurso.

3. En caso de que se opte por la vía lenta de reeducar, esta reeducación debe ser orientada según el principio salvajista de desdomesticación, sea de la conciencia, del cuerpo y la voluntad, reeducar enfocando la construcción del conocimiento como lo esencialmente práctico y útil para la satisfacción de las necesidades básicas de los hijos e hijas, padres y madres.

De lo que hemos vivido, tocado, visto, oído, olido, imaginado, intuido, pensado, sentido en el aula

En una ocasión vi como la madre de una amiga se enfureció y se negó a cederle el puesto a una monja en la antesala de una consulta ginecológica. ¡Que espere esa monja de mierda!.
¡No quiero ir al colegio porque me enseñan cosas que yo no sé! (pataleta de un niño)
Una madre y su hermana estudiaron en un internado de monjas, una era rebelde y la otra pacata. Se les comparaba, se le castigaba por no ser una como la otra. Los esfuerzos de la rebelde por demostrar una mejora en su conducta a los días previos de las salidas de fines de semana, eran frustrados por el amor de dios, y ella debía permanecer encerrada, encarcelada, haciendo diabluras en los ratos de ocio y presidio. Un pequeño de cinco años, les dice a sus compañeros del jardín( particular y modelo educacional Montessori) que no quiere venir más a clases y que la profesora y sus compañeros le caen mal y que prefiere y quiere ir a ver televisión. Yo he visto como los maestros tratan a las niñas como objeto sexual, yo sé de quienes han embarazado alumnas, despedidos por acoso, yo sé de jovencitas clase alta que han tenido que abortar por miedo al ridículo. Yo misma fui acosada por la directora de mí establecimiento. Yo he oído decir a los alumnos que no les interesa venir a estudiar, que ellos no están ni ahí con esto, y que vienen porque los obligan. Yo he oído contar anécdotas de jóvenes que tienen claro que su futuro es encontrar al padre en la carel, e imitar la conducta histórica de sus familias. Yo he escuchado a pendejos gritarle al profesor: trabaja que para eso te pago. Yo he sido amarrado por profesoras de párvulo a las sillitas del jardín a la edad de tres años. Sí, también he visto como un grupo de compañeros ensañados con otro orinaban e introducían papeles con caca en su mochila, yo mismo he molestado más de la cuenta a mis pares, recibido una paliza por ello. ¿Y tu: qué has visto, hecho, oído, sentido, intuido, imaginado o pensado al respecto.? Seguro que esta lista de sucesos podrá ser ampliada y caracterizada según el tipo de acciones en desmedro del otro y el lugar en donde ocurre, sea privado o público, etc. Es la reproducción de la sociedad en todas sus formas la que se da en los establecimientos educacionales. Pero quizá tu has visto riñas a cuchillazos, compañeros con armas de fuego, robos, violaciones, tráfico de drogas, sodomía, violencia extrema. Solo depende de un azar ,que no controlamos y que el sistema acentúa, la radicalidad de la experiencia represora que la escuela reproduce y ofrece y la ocasión de estar ahí. Pero ocurre que quien más posee cree que se libra o libra a su prole poco a poco de la violencia y represión que la institución ejerce, si la represión de la escuela pública es un tonel de violencia corporal y psicológica o mental, en la escuela privada los mecanismos inoperan la violencia corporal(a veces), pero el refinamiento del genocidio psicológico es hilo conductor de la coerción de los estudiantes. Aquí nadie se salva.
En las instituciones privadas se ha personalizado la domesticación de la conciencia. En la educación publica se domestican “bestias”.

¿Qué es la educación?

Antes de entrar en este plano “dialógico” entre texto y lectura, autor y lector, lenguaje y persuasión, decir que la “educación” es un concepto que queda corto para referir a un grato proceso mimético mediante el cual se realiza un transferencia de experiencia y su sana asimilación, que apunta a preparar a los menos experimentados para un desarrollo en armonía con el entorno, la completa autonomía del sujeto para satisfacer sus necesidades básicas, y evitar los peligros del medio que puedan atentar contra su vida.
En otras palabras: la armónica transmisión y resignificación de los saberes necesarios para la sobrevivencia.
Ahora bien, insertos en este sistemita, denominado sociedad post industrial de la información y enmarcado en la era poshumana, la educación es exactamente lo contrario a la sobrevivencia, es en gran parte, el conjunto de saberes que nos incita a la autodestrucción. Esta afirmación suena fuerte, sin embargo, ya hemos afirmado la realidad de nuestra especie: totalmente domesticada, así como sus consecuencias , y en las relaciones de domesticación que la educación imparte, o mejor dicho, el hecho de que la educación sistemática e institucionalizada sea el espacio en donde todos los tipos de domesticación ocurren simultáneamente, según la especialización de este espacio, vale decir, desde el jardín infantil a la educación superior, desde el convento a la cárcel, y que se extenderá luego del proceso educativo al conjunto de la sociedad, a todas las esferas de realización de dominio, aceptadas o no, reproduciendo las relaciones de domesticación entre human@s, entre máquina y hombre, entre hombre y entorno. Entre máquina y entorno.

El sistema educacional todo, actúa como el agente reproductor de los ideales de la sociedad tecnológica post industrial, y su objetivo es crear, así como quien crea un robot, domesticar, como quien domestica un loro para que repita pelotudeces, consumistas pacientes, vale decir, un individuo que acepta con resignación los valores que el mercado le impone, y consume sumisamente lo que “desea” ( lo que se le permite desear) del amplio abanico de productos y servicios que se le ofrecen.
La escuela, el liceo, la universidad, etc, reproducen la ideología dominante, otorgándole a las diferentes clases y grupos sociales el conocimiento y la capacitación que necesitan para ocupar sus lugares respectivos en una fuerza de trabajo estratificada por clase, raza y sexo. Reproducen las formas de conocimiento que sirven a la cultura para distribuir y legitimar los saberes, valores, lenguaje, modos o estilos que constituyen el orden y sus intereses. Son parte del aparato estatal que produce y legitima los imperativos económicos e ideológicos que subyacen al poder político del Estado, esto es, la distribución de la capacitación necesaria para reproducir la división social del trabajo. Esto enmascarado como posibilidades para el desarrollo individual, movilidad social, poder político y económico para los desposeídos y en desventaja, así como también un superávit de mano de obra calificada o profesional, siempre dispuesta a ocupar una plaza de trabajo disponible. Competencia: alienación.

¡Tanta basura se nos intenta meter en la cabeza para reproducir el orden dictado por la grey de farsantes!

La escuela no es más ni menos que el lugar en donde se priva el derecho a aprender por el deber de asistir a ella.
La educación que se nos ofrece como la fuente del saber, no garantiza en absoluto que quien la usa adquiera los conocimientos que allí se dice que se imparten. Es más, quien más años de su vida desperdicie en un centro de formación, es el que se presenta con mejores opciones de acceder a un empleo. Por tanto, quien más consume es el más apto, no quien más sabe, o maneja determinado conocimiento, práctico o ideal.
Lo que motiva a los apoderados que tienen en la escuela a sus hijos no tiene relación con lo que puedan aprender, sino el certificado y el salario que este les permitirá alcanzar.
Peor aun, cuando la escuela no garantiza ni lo uno ni lo otro, funciona como centro de detención predelictual.
Divagando, nos damos cuenta que tenemos dos posibilidades, usar la educación como plataforma de adoctrinamiento, con una ideología salvajista clara y combatida, o simplemente, en vista de que la escolarización es completamente inútil para el desarrollo de las acciones salvajistas, prescindir de ella y reemplazarla por…

Ni la critica ideológica, ni la acción social pueden generan un cambio en la sociedad. Sólo el desencanto por los rituales sociales impuestos, el desligarse de ellos y re-crearlos puede producir un cambio radical en detrimento de este autómata sino.

Jul 27

Pariendo Paraiso



Añara Traceur Huenchucheo nunca conoció la tierra de sus ancestras. Obligados todos a emigrar por causa de una represa la excusa de la necesidad de energía para el resto de la nación a la cual pertenecían sin desearlo. Ella y su amante, Yuri Parkour, recorrieron enormes distancias para sobrevivir a la represión de sus instintos que los guiaban a la destrucción total –ese afanado desprecio contra los dogmas la moral el estado el mercado la guerra que les toco vivir. La historia de estos villanos anónimos se perderá en la clandestinidad de la memoria colectiva, sin embargo, al igual que un tesoro bien hallado en las profundidades de la topografía submarina, bajo ese salado manto de pigmentos vegetales que todo lo esconde, hay una instante que vuelve a asomar repercutiendo en el devenir de sus ácratas precursores.

El naufragio no fue el final de esta casta de insurrectos. No. A pesar del tiempo y la humedad encallaron sus semillas en las tierras del sur de los sures, por acá, cerca de los erizos negros y las arañas de rincón, cuyo veneno infectará a la más pequeña y astuta de las criaturas hasta ahora antes jamás nunca vistas. Toda una musa en las artes del desplazamiento. Esa fiebre de sarcasmos, burlas, befas y mofas con que contoneaba su periplo, no pasaría desapercibida por las fauces del que todo lo transforma en mercancía, a pesar de la desorbitada fantasía y su lidiar contra la recuperación.

Convengamos que ni el más absurdo de los motivos podría aclarar la ruta del estilo por el cual movíase tras el botín. La estética que practicaba obedecía a las despreciables, precarias y miserables condiciones de existencia que llevaban en la toma, pero con dejos de malabarismo, pirotecnia espectacular e inusuales destrezas cuyo modus operandi despertaban la admiración de muchos frustrados y envidiosos artistas. El currículo que sostenía la niña era envidiable: a los 12 años ya había sido detenida más de nueve veces por robo y hurto hormiga a una conocida cadena de supermercados (risas).

Importante es comprender los alcances de tamaña empresa. Véase como un desafío. Como cualquier persona, probablemente usted a soñado con asesinar a un tirano, robar un banco, desbalijar la casa de algún desgraciao magnate, etc., etc. O bien hacer el amor en un iglesia, cagar dentro de un banco, tirar tinta al frontis de la bolsa de comercio, quemar una escuela vacía, provocar una avalancha de personas corriendo sin razón en la arteria de una gran ciudad, soltar a los animales del zoológico o volar el centro de desarrollo genético más cercano. Estos sentimientos, del todo corrientes y aceptablemente admirables en los tiempos del bienestar y el megaconsumismo, en la era de la parafernalia tecnológica del trabaja consume muere, de la cobardía y la mierda saliendo por todas las cloacas, del desprecio por el medio ambiente y la farsa financiera y la viejecita que se queda sin casa y la prohibición del aborto y el gran vientre de hambrientos especímenes que bajaran de los cerros a cortar las cabezas de los gorditos demócratas que persisten con el póngale la cola al burro.

No espere que le cuente la historia de una heroína bonachona. No piense en el arrepentimiento ola culpa. Bórrese cualquier prejuicio y entienda que la víctima puede ser usted, atenta lector, que recorre estas letras desde su burbuja en donde quiera que se encuentre. Cuidado. Dese cuenta. Guarda con los carteristas –esos hermosos mimos del crimen-. Dele un cigarro no vaya a ser cosa que le saquen un cuchillo y le corten el dedo por su anillo de bodas. Mejor no se case y prevenga. No muestre las piernas, deje algo para la imaginación, o mejor camine en pelotas para evitarse la sospecha de la provocación. Aléjese de esos hombres celosos. Posesivos monstruos ávidos de telenovelosas discusiones. No vaya a ser cosa que le pase lo que a la sobrina de la vecina asesinada por su novio a los 16 años. Es que no pudo soportar el infeliz que la dejara. Cuídese del viejo verde que le sonríe a su pequeño. No mire a la mocita que transita la noche vendiendo florecitas cuando debería estar durmiendo acurrucada con su mamita en vez de estar defecando sobre el rostro de un degenerado pedófilo. No se le ocurra rematar un bebe por internet. Esto no es real. No se asombre. Pierda cuidado. Son cosas que pasan. Destruya su reloj.

Ella se dio cuenta muy temprano de esta farsa y de lo que realmente valía la pena. No hubo reformatorio que la resistiera ni asistente social que le cambiara el rumbo. Su madre, profeta de la Santa Yihad de Nuestra Señora del Caos Perpetuo, le dijo el día en que le llegó su primera regla: “imagínate a ti misma cara a cara con una bruja que te mira hostil y pregunta “¿Cuál es tu verdadero deseo? ¿Vacilas, balbuceas, te refugias en tópicos ideológicos? ¿Posees tanta Imaginación como Voluntad, eres capaz de soñar y atreverte, o eres la musa de una fantasía impotente?” Esa noche soñaste que el hombre araña venía a visitarte, se sacaba la mascara, y era tu rostro el que mirábate coqueta y sarcásticamente. Despertaste con el plan maestro y descubriste en ti el secreto de tu estirpe. A la mañana siguiente te enchulaste y partiste a tomar el barrio alto por asalto.

Venías superando los obstáculos que se presentaban en tu recorrido de la forma más fluida y bella que antes nunca vi. Tu cuerpo eran todas tus posibilidades. Tu mente decidida a superar los miedos, fuerte de espíritu, trazador de urbanas ilusiones prohibidas, fuente de tus vandálicos ser y durar. Concéntrate y arrójate. Ese niño me gusta. Increíbles saltos y caídas, sobre muros, rejas, límites y prejuicios irrumpía con su estampa. Nada lo detenía. Si un edificio se cruzaba en su camino por encima le pasaba. Ese niño me gusta.

Lo seguiste a pesar de tu falta de recursos y en sus asombrosos movimientos vislumbraste el presente futuro que deparaba el encuentro. Ese niño me gusta. Lo encontraste en el baño y no dudaste en acercártele mientras sacudía las últimas gotas de su evacuación junto al retrete. Ese niño me gusta. Cerraste la puerta. Profundamente nos besamos hasta conjurar la ventura de los días tensos que pasamos. Este niño me gusta. Nos fuimos al parque a descansar en los pastizales. Me enseñaste la lógica de tu movimiento y yo te insinué el posible abuso de tu técnica. Me tragué tu alma con un beso y me llevaste a conocer los rincones de tu barriada.

Te abandoné apenas me hice ducha y logré sortear los obstáculos más básicos. Me recomendaste mirar unos videos para cachar el mote, lo hice y pronto desarrollé un conjuro de destrezas que me permitieron acceder a los balcones de la alta sociedad, y esta vez ya no para limpiar los vómitos de la juerga.

El primer golpe fue sencillo, joyas efectivo cremas un sanwich y noh fuimoh. Por la puerta como las damas. El portero ni se percato de que lo que no sube no puede bajar. Nos hicimos las lesas y volvimos a celebrar a la toma. Reducir semejantes prendas fue fácil, igual las lucimos un rato para que se supiera que nosotras la estábamos llevando, no sólo porque estábamos demostrando –y subiendo la vara- de las capacidades del choreo sin violencia. Lo cual en estos tiempos es una obra de arte. Sutileza, habilidad, inteligencia. Deslizarse como una araña por la fina seda que teje en su fuga. Y con ésta desvalijar las arcas de la equidad para tomar posesión de lo anheladamente ajeno.

Es cierto que nos pillaron, por golosas claro, nos fuimos al chancho, nos cegó el dinero, es que han sido muchos años de tanta mierda, que al ver con la facilidad con que… Igual no má… espero que ahora… en esta nueva urbe las cosas salgan… mejor pues aquí nadie sospechará nada… aquí nadie entiende aún la hermosa relación entre arte y crimen que tejemos… ¡¡¡Y sí… Total, árbol que crece chueco no hay viento que lo enderece…!!!

May 23

Usted se preguntará que hago aquí, sentada, a orillas de esta playa absurdamente vacía y soleada a medio invierno. Se preguntará por la razón de mi belleza descalza. Y yo no le contestaré, bastará imaginar un poco lo que me sucede, y quizá, si tiene suerte, le robe su alma de un suspiro.

No mires para atrás que a la mar no se le da la espalda. Una olita tierna congela mis tobillos y dos piedritas se meten entre mis dedos, despacito, con mi otro piececito me las saco y sé que me miras y yo me hago la lesa, como indiferente esperando que el acaso te acerque, para ver que te traes con esa parada de super estar.

No hay opiniones. Contemplo anulado esta escena y me detengo a pensar en posibles bifurcaciones, en las ramas de esta tremenda incertidumbre que coqueta me giña el ojo provocándome, para que salgamos juntos ella y yo a perderemos por las calles de esta pintoresca hediendoda ciudad cuando caiga la noche.

Sigue desafiante creando el panorama de mi locura, su piececito congelado en mi retina. Y el fuego de la nostalgia que se viene encima con su mueca gozosa me transporta a la infancia, cuando jugábamos a sacarnos la ropita y mostrarnos nuestras presas y reir y reir con el don de la inocencia calando en lo más drástico de nuestra desfachatez. Ahí, al instante, abrazarnos y correr a imaginar el devenir presente. Y su patita revuelve el océano aliñando el mar con dos terrones de azúcar.

Quiere café me dice y yo si gracias. Llena una tasita con arena y me la trae: toma. Azúcar? –dos, gracias. Tómatelo. Está rico…. Y ahora toda ella ahí presente como si nada, como si el presente borrara por descuido el recuerdo de la ternura misma. De puro inconsecuente y agotado de registrar lo inútil dejando a un lado lo que realmente importa.

Anticipo la jugada porque al final todo es cachondeo, la veo desnuda tendida sobre quizá que superficie, sobre mi cuerpo todo que es el cuerpo del universo, porque el universo todo esta en mis manos o en tu pelo o en el sudor de tu espalda que electriza mi deseo. Te miro ya con otros ojos y sé que la piedrita es la excusa que haz escogido para seducirme. Hechizado por tu contoneo me dejo atrapar por la red que yo mismo he dispuesto. Caigo en la trampa que tejo para mi a tus espaldas de frente al mar. Nos abrazamos. Nos besamos. Nos desnudamos y nos amamos ahora como siempre, como antes de elegir los caminos opuestos, pero con el mismo amor de entonces como si el tiempo no pasara, como si todos estos años nos hubiésemos seguido amando escondidos de nuestra percepción. Me derrite por dentro el sólo establecer este contacto contigo, ahora que no se más de ti y que te añoro, obsesionado con en el zumbido de este recuerdo, orquestar la fiesta del encuentro que conjuro para ti, a solas, en este rinconcito de mi corazón solitario, pintando el destino con tu pincel de esperanzas… mi Delicia.

Deriva Salvaje